El Banco Central liberó entre octubre y julio el equivalente a US$ 2.288 millones a los bancos por concepto de reducción de encajes. Las instituciones optaron por recibir dólares, pese a tener la posibilidad de recoger títulos de deuda. Esto muestra que los bancos eligieron no realizar un cambio de portafolio. Asimismo, las instituciones no volcaron ese monto a crédito, ya que previo a la devolución contaban con una liquidez importante para prestar (ver aparte). Según un informe del Central (BCU) al que accedió El País, por la disminución de encajes en moneda extranjera los bancos eligieron llevarse el 96% en dólares, 3% en Letras de Regulación Monetaria (LRM) y 1% en pesos. El BCU redujo la tasa de encaje (porcentaje de los depósitos que los bancos deben inmovilizar en el BCU) en moneda extranjera de 35% a 30% en octubre y luego tomó una resolución adicional por la que la llevó gradualmente hasta 15% en julio. Eso supuso que las instituciones de intermediación financiera, pudieran disponer de US$ 1.952,4 millones. De ese monto, recibieron US$ 1.872,8 millones en la moneda estadounidense, otros US$ 53,6 millones en LRM y US$ 26 millones en pesos. En paralelo, el Central dispuso una rebaja de encajes en pesos de 25% a 20% en octubre y otra adicional de 20% a 12% en enero. Los bancos tenían la opción de retirar el equivalente a US$ 335,7 millones disponible en pesos o Letras, pero no en dólares. En este caso eligieron llevarse el equivalente a US$ 90,4 millones (27%) en pesos y el equivalente a US$ 245,3 millones (73%) en LRM. Sumando la devolución de encajes por los depósitos en moneda extranjera a aquella de las colocaciones efectuadas en moneda nacional, los bancos recibieron el equivalente a US$ 2.288 millones entre octubre y julio. El 82% de ese monto lo obtuvieron en dólares, un 13% en Letras y un 5% en pesos. RESERVAS. Los encajes forman parte de las reservas, pero aún con la "pérdida" de US$ 2.288 millones en diez meses, el BCU pudo recomponerlas. Esos activos están cerca del nivel que tenía al 30 de septiembre de 2009, previo a la primer reducción de encajes que dispuso el Banco Central. A esa fecha, las reservas totalizaban US$ 8.068 millones, de los que US$ 1.772 millones correspondían al Ministerio de Economía y Finanzas, otros US$ 3.775 millones eran obligaciones de la entidad monetaria con el sector financiero (mayormente encajes) y US$ 2.703 millones eran activos de libre disponibilidad del Central. En tanto, al 27 de julio de este año (último dato disponible) las reservas alcanzaban a US$ 7.630 millones (US$ 438 millones menos que al cierre de septiembre del año pasado). Ese monto estaba compuesto por US$ 1.245 millones del Ministerio de Economía (que el Central administra), US$ 2.082 millones de obligaciones con el sector financiero y US$ 4.485 millones de libre disponibilidad del Central. Las obligaciones con el sector financiero no se redujeron en la misma magnitud que la devolución de encajes, debido al incremento en los depósitos. Lo importante para el Central es que mientras al 30 de septiembre el 67,6% de las reservas tenía contrapartidas con el Ministerio de Economía y con los bancos, ese porcentaje se redujo actualmente a 43,6%. Visto de otro modo, las reservas de libre disponibilidad del BCU pasaron de representar un 32,4% a fin de septiembre a ser el 56,4% actualmente. Las reservas se utilizan para pagar intereses y amortizaciones de deuda pública. Crédito estancado Cuando el Banco Central anunció la reducción de encajes, varios bancos consultados por El País no preveían que esa liberación de recursos se volcara a más crédito. "De la misma manera que el aumento del encaje (en julio de 2008) no implicó mucha contracción al crédito, tampoco es de esperar que con la reducción de los encajes se aumente el crédito", había afirmado el director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados (ABPU), Julio De Brun a El País. Los hechos verificaron esa previsión que tenían las instituciones de intermediación financiera. Es que entre el 31 de diciembre y el 31 de mayo el crédito al sector no financiero (personas y empresas) sólo creció 0,8%. En tanto, en junio los préstamos cayeron 3% frente a mayo. Para analistas y ejecutivos del sector financiero hay un factor estacional y también de liquidez de las empresas, -lo que hace que estas no acudan al financiamiento bancario- que explican la situación. Fuente:El Pais Fecha:29/07/2010 |